La perseverancia, Fiorella y el inglés en Sydney

Hay muchos que viajan a Estados Unidos o a Inglaterra para estudiar el inglés. Ambos son los lugares en donde más se utiliza el inglés y en donde se dice que se practica el mejor estilo de pronunciación de esta lengua. Aunque muchos afirman que el inglés que se emplea en Inglaterra es mucho más puro y fino que el que se utiliza en los Estados Unidos. Aunque muy pocos toman en cuenta otra opción en la que también se puede estudiar de manera integral el inglés. Esta opción es la que tiene que ver con el aprendizaje de esta lengua en territorio australiano, especialmente en una de sus ciudades. Sydney. Muchos han sido los casos en donde la experiencia de la enseñanza del inglés ha sido satisfactoria. Una de estas experiencias es la que vivió Fiorella, aproximadamente hace seis meses en Australia. Ella, hermana de un amigo de la universidad, llegó a esa ciudad por motivos laborales y su estancia se iba a prolongar por un buen tiempo. El trabajo que había obtenido era uno de los mejores a lo largo de su carrera como periodista. Tras varios años de viajes seguidos por motivos de su carrera, Fiorella manejaba una serie de idiomas pero de manera básica o intermedia. Aunque el inglés era el idioma que manejaba mejor. Había vivido muchos años en Estados Unidos y por eso conocía el inglés a esa escala. El problema era que ahora, tras su llegada a Australia, necesitaba de un nivel más avanzado del inglés. Era una de las cláusulas que el contrato de ella estipulaba. Fiorella, ya con treinta años a cuestas, sabía que esta era una excelente oportunidad de progresar en su carrera. Por eso, el tiempo libre que tuvo en los primeros días de su nuevo trabajo, buscó todas las opciones posibles para estudiar el inglés desde una perspectiva más avanzada. Finalmente, encontró un centro de idiomas que se acomodaba a sus horarios de trabajo y a las necesidades que tenía. Se matriculó en el nivel avanzado. Además, escogió el nivel intensivo al momento del aprendizaje para poder sacarle el jugo al tiempo que tenía cada día. El proceso que tenía este instituto le resultó muy fácil de aprender a Fiorella. La estructura que poseía le permitió lograr en poco tiempo desarrollar un mayor habilidad en el manejo de los aspectos orales y escritos del inglés. El numero de clases que se impartían se daban a lo largo de la semana y su duración aproximada llegaba casi a las cuatro horas. Lo que se enseñaba en clase se fusionaba de manera perfecta con todo lo que se aprendía en los laboratorios de idiomas que estaban a disposición de los estudiantes. Con el correr de los días Fiorella se acostumbró al ritmo de vida de Sydney y al ritmo de enseñanza del inglés. Poco a poco fue comprendiendo la temática del instituto y al cabo de un mes ya se veía el progreso de su aprendizaje. En su nuevo trabajo ya podía comunicarse sin ningún problema con sus demás compañeros. Al comienzo no entendía algunas cosas y por eso es que se demoraba un poco más al realizar sus actividades diarias. Fiorella ya podía, con los nuevos conocimientos adquiridos, elaborar de manera sencilla una gran variedad de oraciones y frases. Además, mejoró de manera considerable su habilidad para charlar con otras personas en temas relacionados a la cultura y la idiosincrasia tanto de Australia en general como de Sydney en particular. En sí, la constancia que tenía Fiorella por aprender le sirvió mucho para poder lograr cumplir su objetivo primario. Es decir, instalarse y poder comunicarse de manera efectiva con las personas que le rodeaban. Los exámenes, las tareas escritas y las actividades grupales hicieron mucho más factible que Fiorella pudiera lograr todo lo que llegó a alcanzar tras ese primer mes en el instituto. Actualmente, Fiorella ya está punto de concluir sus estudios de nivel avanzado y piensa seguir aprendiendo otras lenguas que le permitan desenvolverse cada vez más en otros contextos que difieran a los ya conocidos por ella. La fusión entre la carrera que uno ha estudiado y los idiomas es muy productiva y provechosa. Es por eso que Fiorella pudo sacar rédito de esta situación y llegar a alcanzar todos los objetivos que se propuso desde que se matriculó en el instituto. Esta combinación junto a la perseverancia que tuvo fueron las claves del éxito para que ella conociera no solo el aspecto gramatical del inglés sino también todo lo referente a la sociedad y a la cultura australiana. Por eso, es que Fiorella, no olvidará todo lo que le ha dado esta ciudad australiana a su vida. El recuerdo que mantendrá siempre estará ligado a que durante su estancia, así sea larga o corta, aprendió de manera definitiva el manejo concreto y fluido del inglés. Eso finalmente es lo que cuenta.

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